Social
Trabajamos para acompañar a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad y necesitan nuevas oportunidades para reconstruir sus vidas.
Un programa de reinserción social dirigido a personas y poblaciones en condición de vulnerabilidad: privadas de libertad, sin hogar, sobrevivientes de abuso y migrantes.
Trabajamos para acompañar a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad y necesitan nuevas oportunidades para reconstruir sus vidas.
Fuente de gracia, fortaleza y esperanza. Bajo su inspiración promovemos el desarrollo emocional, espiritual y educativo de cada persona, ayudándola a reconocer sus dones.
Buscamos que cada persona recupere su dignidad, desarrolle su autonomía y se reintegre a su familia, al mundo laboral y a la sociedad.
El Proyecto SER reúne educación, capacitación laboral, acompañamiento emocional, atención en salud, formación espiritual e integración familiar y comunitaria. Convierte la ayuda inmediata en una ruta de desarrollo humano y autonomía mediante un piloto medible de doce meses que articula capacidades públicas, privadas, académicas, sociales y de la Iglesia alrededor de una metodología común, sin crear una estructura estatal paralela.
La misericordia acoge sin juzgar ni condenar, y la responsabilidad acompaña a cada persona a reconocer sus actos, reparar lo que corresponda y reconstruir su proyecto de vida. Sin misericordia, la responsabilidad se vuelve castigo; sin responsabilidad, la misericordia se queda en un gesto que no transforma.
El acompañamiento espiritual es siempre voluntario: se ofrece, nunca se impone, y respeta la libertad de conciencia de cada persona, sea cual sea su credo o aunque no profese ninguno. Complementa, sin sustituir, la atención profesional calificada.
Las empresas pueden abrir plazas de trabajo o financiar talleres. Las fundaciones y parroquias pueden sumar acompañamiento y espacios. Las personas pueden donar, apadrinar un proceso o dar tiempo como voluntarias.
Es el programa de reinserción social integral de Eccekenoo en Costa Rica. Acompaña a personas privadas de libertad, sin hogar, sobrevivientes de abuso y migrantes con educación, trabajo, salud, acompañamiento emocional y formación espiritual.
A personas y poblaciones en condición de vulnerabilidad que necesitan nuevas oportunidades para reconstruir sus vidas, con un piloto medible de doce meses.
Donando una vez, apadrinando un proceso cada mes, ofreciendo empleo o talleres desde su empresa, o dando tiempo como voluntario.