Una identidad de fe y servicio.
Eccekenoo es, ante todo, una invitación a vivir según la voluntad de Dios, poniendo dones, recursos y capacidades al servicio de sus hijos.
De dónde nace
Eccekenoo nace de una vocación: vivir de cara a Dios y actuar por el bien del prójimo. Su identidad se funda en el amor de Dios, en la unión de la fe y la razón, y en el compromiso de convertir los valores del Evangelio en acciones concretas al servicio de los demás.
Inspirados en el pensamiento y el legado de San Juan Pablo II, reconocemos que el amor de Dios se manifiesta en la misericordia, la entrega y el servicio a cada uno de sus hijos.
El fiat y la Sagrada Familia
El corazón espiritual de Eccekenoo se inspira en el fiat de Jesús y María al Padre: ese sí de amor, obediencia y entrega a la voluntad divina. Dos corazones unidos en una misma disposición de cumplir el plan de Dios.
Esta identidad se contempla también a la luz de la Sagrada Familia de Nazaret. Sus tres corazones representan el amor, la unidad y la protección de la familia, como fuente de inspiración para construir una sociedad más humana, solidaria y fraterna.
Fe y razón
La fe sostiene la esperanza, porque cree que el cambio es posible. La razón orienta la acción, porque aporta orden, método y criterio para que la buena voluntad se traduzca en procesos concretos y responsables. Y la dignidad determina cómo tratamos a cada persona, de modo que nadie sea reducido a su falta, a su pasado o a su condición.
Cómo trabajamos
Promovemos iniciativas de servicio y desarrollo social en Costa Rica y otros países, estableciendo alianzas con fundaciones, organizaciones, empresas e instituciones públicas y privadas. Creemos que la fe debe expresarse en obras, que la solidaridad necesita compromiso y que, cuando unimos voluntades, podemos transformar vidas y fortalecer comunidades.
La entidad que recibe las donaciones, su forma jurídica y su cédula se publican en la página de donar en cuanto Eccekenoo las confirme.
